Al comenzar, como os decía, me encontré con un par de niños que no sabían ni un poquito de la lengua, y querían que les metiera conversación y contenidos por diestro y siniestro. Me pareció bien (cómo rebatir a una madre enfurecida), pero claro está, lo traduje a mi manera.
Siempre hablándoles en inglés, me vino a la mente un pequeño tren que recuerdo de mi aula de segundo de Primaria. Un tren de colores.
Yo no recuerdo haber aprendido los días de la semana, simplemente al entrar en clase todos veíamos el magnífico tren de colores con los días escritos, y nos le quedábamos mirando como si se tratara de un animal traído de la selva amazónica.
En mi caso, como ya dije, preferí comenzar con una canción, que después se tradujo en un baile psicomotriz. (¡Halaaaaa! ¡pero que palabreja escribes!) Bueno, la verdad es que utilizábamos pequeñas pelotas para hacer movimientos mientras la canción sonaba, y nos quedó bastante chulo.
Aquí os dejo el link de la canción:
Podéis alternar giros, saltos, traslaciones,..., lo que queráis para ver que los niños se divierten con el baile.